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¿”Qué me pasa”, doctor?

En primer lugar, quiero agradeceros vuestros comentarios de estímulo, sugerencias y preguntas. Varias de estas han coincidido en una cuestión: ¿Qué puede hacer una pyme o  empresa familiar para salir adelante, frente  todo tipo de dificultades? Al preparar este blog me he acordado de la película cuyo título está en el encabezamiento, interpretada por la gran Bárbara Streisand, aunque el caso que nos ocupa no es ciertamente una comedia.
 
Recuerdo cierta ocasión cuando también empleé dicho título (What’s Up Doc?), para explicarle a un empresario (Saturnino, 51 años, 65 empleados, 5 millones € de facturación, industria agroalimentaria), que precisaba un “reconocimiento médico en profundidad” para diagnosticar por qué crecía en volumen y no en rentabilidad (algo que le ha ocurrido a muchos en los últimos años dorados). A dicha persona, amigo mío además, le costaba obtener respuestas fuera de su propio juicio (muy acertado, por cierto, en diversos contextos) y se resistía a los cambios que le propusimos.  Así, se perdieron 18 meses preciosos, y en el interim “llegó la crisis” y todo se complicó en demasía con resultados dolorosos.  Primera conclusión: hay que actuar lo antes posible, no dejar pasar el tiempo (sin tener miedo a equivocarse, insisto en este tema), y pedir ayuda en una doble dirección: qué piensan nuestros colaboradores y qué “médico” puede ayudarnos.
 
Hay también determinadas empresas que -pudiendo ser viables, como la anterior-, la crisis ha sacado a flote problemas estructurales que ya existían; iban “aguantando” con mucho esfuerzo, crédito barato y un optimismo contagioso, pero …
 
¿Qué hacer, cómo saber qué problemas tenemos (primer paso para abordar soluciones)? Elaborar un diagnóstico es vital para saber si el negocio es viable, cómo reenfocarlo si fuera preciso, y cómo aprender a dirigir mejor. A continuación os expongo algunos puntos que debería contener (disculpadme si resumo mucho):
 
1) ¿Cuál es la visión estratégica que tenemos y si ésta coincide con la que tienen otras fuentes?
 
2) ¿Qué aspectos del entorno y el sector nos están afectando especialmente y por qué? (ejemplos de preguntas a responder: qué circunstancias del entorno económico nos afectan más, cómo evoluciona el presupuesto familiar y el consumidor, qué segmentos son los más dinámicos, cual es nuestra situación respecto las “fuerzas internas del sector” (M. Porter), cuál es la estrategia de los principales competidores  y cómo están evolucionando, …).
 
3) ¿Tenemos claros nuestros objetivos (cuantitativos y cualitativos)? Hay personas que trabajan y trabajan, pero sin objetivos o tan genéricos que resultan “intangibles”. Dirigir por objetivos (DPO) es una herramienta de trabajo que recomiendo.
 
4) ¿Está bien definido nuestro negocio? Algunas preguntas: ¿podemos salir adelante según distintos escenarios, inclusive respecto un cambio de paradigma ?, ¿cual debería ser el volumen de actividad y en qué mercados y con qué productos o servicios?, ¿qué necesidades debemos cubrir, de qué forma, con qué demanda, y a qué público nos dirigimos o deberíamos hacerlo? ¿qué tecnología deberíamos aplicar? ¿qué ventajas y/o desventajas competitivas tenemos (la ausencia de auténticas “ventajas diferenciadoras, en costo, u otras”, es un problema de fondo, básico, que puede impedir superar a los competidores y que nuestra oferta sea atractiva).
 
5) Nuestra Misión debe estar redactada y el negocio coherente con ella.
 
6) ¿Tenemos los medios precisos para competir?. Me refiero a: equipo humano, infraestructuras y tecnologías, estructura de nuestro balance, tesorería, etc.
 
7) En definitiva, cuál es nuestra estrategia .
 
Del análisis expuesto ha de redactarse un dafo (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades), que previa valoración de lo más relevante, debe desembocar en un diagnóstico de capacidad competitiva que muestre la naturaleza de los problemas y clarifique los cambios a realizar y cómo abordarlos. Incluso si nuestra empresa no tiene problemas serios, el diagnóstico también puede sernos muy útil.
 
Si no tenemos respuestas, la situación sería muy complicada, pero en la mayoría de los casos podrá concretarse qué hacer. Puede ser útil ubicarnos como “consejeros” de otros, para ser lo más críticos posibles.
 
“Ir al medico sería la solución para curarnos”, y permitidme que insista en buscar ayuda (en muchas regiones hay programas de apoyo a la pyme que pueden sernos útiles: entidades de desarrollo económico, agencias de desarrollo local  o ADL, etc).
 
Hasta aquí hemos llegado. Gracias a todos y hasta el día 30 (si alguna vez me retraso un día, sed comprensivos). Intentaré haceros unos comentarios sobre algunos cambios de fondo o estratégicos que pueden ser útiles para diversas pymes. Buen fin de semana.
 
 
 

 

Acerca de F. Javier Díaz

Consultor de Estrategia Competitiva y socio director de Díaz & Santurtún y Asdos, S.L. Además del presente blog tengo otro, www.ciudadcomercioyturismo.com Mi actividad profesional está centrada, desde hace más de 20 años, en la consultoría sobre estrategia competitiva (dirección estratégica) y los estudios de mercado.

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2 comentarios

  1. Me parece muy interesante. Me ha dado mucho a pensar.

  2. Mercedes Pardo y Galfasoro

    Javier, como siempre completamente de acuerdo, gracias. Porsi se la voy a reenviar a G.

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