¡Podemos! (Quo vadis …?, y III)

18.03.12
 
    En el anterior blog (1) cité una conocida reflexión de Einstein (“… en épocas de crisis no se puede  seguir haciendo lo mismo y de la misma manera …”); la emplearé para plantear  hoy varias propuestas de apoyo a las pymes, en términos de modelo transversal de trabajo. Sería lo siguiente:
 
1. Mejorar determinadas condiciones básicas generales, especialmente dos:
 
a) Impulsar la demanda. Es esencial. Ejemplo: en el barómentro del CIS  de febrero de este año, el Índice de Confianza del Consumidor baja 10 puntos respecto enero, y peor aún es el descenso en 14 puntos del Índice de Expectativas. No extraña, por todo ello, que el 88,6 % no tiene previsto adquirir bienes para el equipamiento del hogar… En varios lugares se han abordado “planes renove” que han funcionado bien. Un 40 % de la población podría gastar y no lo hace. Hay que tomar medidas en positivo, sin dilación.
 
b) Apostar por las alianzas entre empresas, para ganar tamaño y capacidad competitiva (internacionalización, reducir costos y/o aumentar la productividad, I+D+i, vender en otras regiones …).
 
2. Concretar los objetivos (a veces no es fácil). Deberíamos hacerlo en dos ámbitos: creación de nuevas empresas, y apoyo a las existentes (base de la capacidad endógena y la creación de empleo); y en este caso en dos direcciones: cómo mejorar al 25 % (2) más competitivas (aquellas que han aprovechado estos años para revisar la visión y la estrategia corporativa y competitiva, redefiniendo los objetivos), y el 40-45 % que precisan ayuda para reducir la incertidumbre (y sus problemas) y generar auténticas ventajas competitivas. Requerirá previamente establecer unos criterios de priorización, para la selección del binomio sectores – empresas, basados en diversas herramientas de análisis.
 
3. Establecer un conjunto de medidas operativas (“el plan”): en términos prácticos disponer de Intraestructuras, Financiación e Instrumentos (lo llamo sistema IFI), con su despliegue estratégico primero a nivel sectorial.
 
a) Infraestructuras: suelo industrial, parques tecnológicos, clústeres (como nos recordaban en un comentario al blog anterior), comunicaciones, …. De esto creo que algo ya hay. No sería el principal problema.
 
b) Financiación: con subvenciones no basta, hay que asumir riesgos. El día 10, el diario Expansión (“Pymes: impacto y retos de la crisis en su financiación”), aportaba una serie de ideas que recomiendo leer.  Mientras se aclara cuándo empezarán a prestar dinero los bancos, además, habría que ir pensando cómo cambiar las reglas del juego y establecer nuevos mecanismos, propios del también nuevo paradigma como sería el caso de fomentar la cultura de invertir por parte de la iniciativa privada en el desarrollo de determinadas empresas, con adecuados incentivos fiscales; constitución de muchos más avales (capital riesgo), … Una auténtica política de Estado (como la Educación y la Sanidad), por su importancia en el bienestar general y local.
 
c) Instrumentos: sinceramente, creo que los instrumentos actuales de apoyo a las pequeñas empresas deben mejorar. Una de las claves quizás esté en el nuevo papel que deberían desempeñar las organizaciones empresariales (y otras entidades), asumiendo un rol mucho más activo y orientado a ser auténticos facilitadores de servicios de valor en cantidad suficiente y necesaria (también puede ayudarles a financiarse y depender menos de las subvenciones). Dichas entidades deben basarse en  un conocimiento muy profundo de la situación de cada sector (ámbito esencial), conocer qué empresas necesitan ayuda, e implicarse en las actuaciones a nivel sectorial e individual. Y, a partir de ahí (las necesidades) buscar la colaboración público – privada cuando sea necesario, que lo será. Todo lo cual, por añadidura, facilitará que tengan más reconocimiento y valoración social.
 
Los empresarios son los que tienen más interés en salir adelante, y por esta razón y otras deben asumir mucho mayor protagonismo en su propio futuro sin esperar a que una AA.PP. venga en su ayuda y menos que  gestione proyectos y/o “lidere” (es difícil lo pueda hacer, salvo lo macro) una determinada reconversión; otra cosa es distribuir los recursos públicos y aplicarlos a las pymes (forma parte de su papel subsidiario). Hace unos días escuché, en una reunión, a un cargo público hablar del “sector” de la innovación: siempre había creído que era una actitud para cualquier actividad, no circunscrita… En resumen, los que más saben son los empresarios.
 
Es preciso revisar y actualizar el papel de los diferentes “agentes económicos y sociales” y el actual status quo, haciendo mayor hincapié en las claves competitivas. Ejemplos:
 
A) Muchas Agencias de Desarrollo Local o ADL (algunas ya lo hacen) deberían trabajar de forma más estrecha y ponerse a disposición de las organizaciones empresariales, para crear auténticas sinergias.  
 
B) ¿Es excesivo el protagonismo de algunas CC.AA, no todas, en la gestión de los sectores económicos? Quizás la respuesta sería el papel que deben recuperar los empresarios a la hora de seleccionar y coordinar las acciones concretas. En muchos casos ocurre al revés.
 
C) Soy de los que piensan que deberían ponerse a disposición de las empresas parte de los recursos dedicados hoy a formación y desempleo (sus aportaciones), empleándolos en su propio futuro (afrontando determinadas inversiones y mejoras productivas, elaborando planes estratégicos,  diseño de producto, etc). Esos ingentes recursos quizás darían un resultado muy superior en manos de las empresas, con el control preciso y el pertinente cambio normativo.
 
D) El Estado debe ayudar a los más débiles: ¿incluyendo en ello a las pymes? 
 
Pero, todo lo anterior no resuelve el problema presente de superviviencia de numerosas empresas pequeñas. Por este motivo, en términos de plan de choque, apostaría por medidas que impulsen la demanda y un ambicioso proyecto de avales (en la región donde vivo se está empezando a hacer) para salvar lo que puede ser viable. 
 
Acabo, y vuelvo al principio: en el fondo Einstein nos hablaba, al decirnos que hay que cambiar, de  INNOVACIÓN para salir de la actual situación. ¿Seremos capaces de abordarlo? Necesariamente sólo tenemos un camino posible. Por tanto, debemos y ¡PODEMOS!. Hasta la semana próxima.
 
(1) https://www.podemossercompetitivos.com/2012/03/quo-vadis-y-ii/
(2) Cfr. (1) y también https://www.podemossercompetitivos.com/2012/03/quo-vadis-i/
 
 
Copyright © 2012 por F. Javier Díaz
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5 comentarios

  1. Le felicito por su clarividente artículo. Todos tenemos que cambiar el chip y hacer de lo que somos capaces. No es bueno continuar como siempre. Tenemos que cambiar de forma radical. No hay otro camino.
    Lástima que se acabe la serie Quo vadis.
    Muchos saludos
    Pedro

  2. 100 % de acuerdo contigo, José Antonio. Tenemos que reinventarnos y superar el miedo al cambio.
    Gracias por tus comentarios.
    Saludos cordiales.

  3. Muchas tracias por tus amables comentarios.
    Saludos cordiales.

  4. I am the original author.
    Thanks.

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